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3 errores que tenés que evitar en un proceso de Diseño de Interiores.

A principios de la década del 50 se terminaba de construir, a orillas del Río Fox, Illinois, una de las obras de arquitectura más famosas de la historia 🌎; una casa que, por sus líneas simples, su pureza en planta y el detalle de cada uno de sus muebles, lleva añares enamorando a cada estudiante y egresado de las carreras de arquitectura y diseño (me incluyo ❤).


Estoy hablando de la casa que Mies Van Der Rohe construyó para Edith Farnsworth, y que lleva su nombre.


Pero, si bien desde la teoría y el diseño la amamos, no tuvo el mejor impacto en su dueña, que terminó en muy malos términos con el arquitecto y se negó a pagar el saldo de la construcción.



¿Qué la llevó a tomar semejante decisión😲?

  • Edith argumentaba que la casa no resguardaba su privacidad y que no contaba con suficiente espacio de guardado: Mies le prohibió colocar cortinas (quería evitar “romper el vínculo entre interior-exterior”) y traer cualquier mobiliario que no hubiera sido pensado por él, entre ellos un armario antiguo.

  • Decía también, que había sido construida en un terreno no apto (se inundó varias veces).

  • Y que el presupuesto final se había excedido en más de un 25% del presupuesto original de obra. (Dato de color, la obra empezó en el ’47 y terminó en el ‘51).


Esta anécdota me parece muy curiosa y vigente (le podría haber pasado a un amigo de un amigo, o a vos, o a mi 🙋🏻‍♀️) y por eso me voy a detener en cada uno de estos 3 errores que tenés que evitar en un proceso de Diseño de Interiores.




ERROR 1: No tener en cuenta las necesidades y gustos de cada cliente.


Son nuestro punto de partida. Diseñamos espacios donde no vamos a vivir nosotras, sino la persona que nos contrató. Estamos más entrenadas para diseñar espacios de revista que para escuchar y re-interpretar.


El enojo de Mies con Edith por haber colocado cortinas para preservar su privacidad y la prohibición de incorporar más guardado, fue porque se estaba olvidando que la casa iba a ser usada por una persona que valoraba su intimidad y que tenía muchísima ropa. (No voy a entrar en el valor simbólico que ese mueble tenía para Edith, porque lo asumo pero sin certezas).


Creo que siempre podemos sumar cosas a lo que el cliente nos está pidiendo y seguro agreguen mucho valor al proyecto. PERO, si en el camino nos olvidamos de todo lo que sí nos está pidiendo expresamente, no sólo va a pensar que no lo estamos escuchando, sino que el resultado final no lo va a hacer para nada feliz.




ERROR 2: Desestimar las limitantes externas de cada proyecto.


Desde la imposibilidad de abrir nuevas ventanas a la calle por normativa de un consorcio, hasta la falta de materiales en el mercado, las limitantes externas de cada obra pueden ser infinitas y determinantes.🚦


Y es importante no solo conocerlas, sino conocerlas lo antes posible.


En el caso de la Farnsworth, la limitante era el terreno inundable en el que se emplazaba. Y el haber desestimado ese dato, terminó arruinando el mobiliario entero de la casa.


Llevado a mi experiencia, y salvando las enormes distancias: hace unos años proyectamos un showroom en el patio de un departamento en planta baja. Por reglamento, si bien era de uso exclusivo de nuestros clientes, se podía techar únicamente con el consentimiento de la totalidad de los co-propietarios. Conversamos este tema con ellos antes de avanzar con las primeras propuestas, pero confiaban, sin dudarlo, que íbamos a obtener la aprobación que necesitábamos.

Avanzamos tanto que, cuando nos enteramos que no habíamos recibido el visto bueno, ya la obra estaba empezadísima: los albañiles estaban armando contra-pisos, el herrero trabajando en la estructura y el carpintero en los muebles.


Fue catastrófico. 💥 Pero aprendimos.


Nunca deberíamos haber empezado el proyecto y, muchísimo menos, la obra, sin la seguridad real (por escrito) de que se iba a poder materializar. Esa era nuestra condición externa determinante y, de haberla detectado a tiempo, nos hubiéramos ahorrado muchos dolores de cabeza.




ERROR 3: No conocer u olvidarte del presupuesto de tu cliente.


El dinero es un temón desde el primer día. En nuestro rubro, y en cualquiera. Es uno de los puntos más sensibles a tratar con cada nuevo cliente y que más resistencias genera. Como si fuera poco, es algo que no empieza y termina, sino que nos acompaña en todo el proceso creativo.


Lo voy a desglosar en 4 de los errores más comunes 💵:


  1. No conocer la Inversión Estimada de Obra desde el Día 1: A veces, por el taboo que socialmente existe con este tema, nos da miedo preguntar cuánto quiere invertir cada cliente en la ejecución de su proyecto, y avanzamos, sin este dato, en diseños que no se corresponden para nada con sus bolsillos.

  2. Diseñar olvidándonos de ese presupuesto: Puede pasar también, que sepamos cuánto es lo que quiere invertir el/la cliente en la obra, pero que aún así diseñemos de más (ya sea por nuestra confianza en que el proyecto va a ser tan fabuloso que, el dinero, simplemente, va a aparecer 😆, o porque no sepamos el costo de lo que estamos diseñando 🤷🏻‍♀️). Sea cual sea el caso, desconocer o ignorar el presupuesto de nuestros clientes puede ser muy arriesgado y hacernos desandar mucho camino.

  3. No cotizar en detalle la obra, antes de empezarla: A veces, el apuro nos puede llevar a colocar el primer ladrillo sin tener el Presupuesto Final de Obra en mano. Y esto es de lo más peligroso de todo porque, sin ese documento, no tenemos capacidad de evaluación y decisión sobre los números (y, en el mejor de los casos, terminamos llegando al final de obra recortando a más no poder).

  4. Sostener el presupuesto y mantener al tanto al/a la cliente de eventuales ajustes: Muchas veces, en el transcurso de la obra, surge el “ya que estamos” y el/la cliente (o nosotras mismas) va sumando ítems que, por separado, pasan desapercibidos, pero que en el conjunto suman; y mucho: ventanas más grandes, pisos más caros, lámparas más exclusivas. Lo importante acá es mantenerlo/a informado/a al de lo que esas modificaciones implican en el Presupuesto de Obra (para esto hay que sí o sí tener un Presupuesto de Obra 💪🏻), y que él/ella pueda tomar la decisión de hacer o no esa modificación a plena consciencia, con toda la información en mano.




Te dejo un espacio en comentarios para conocerte y que me cuentes tu experiencia: ¿qué errores cometiste y no querés repetir nunca más?



Buena semana ❤.

LAULIB estudio creativo

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